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Gustavo Prieto

Un verano de cine III

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El pisito


Cuatro semanas. Cuatro ciclos diferentes. Para empezar tuvimos la posibilidad de acercarnos al cine español de los años 50: Mi tío Jacinto; Historias de Madrid; El inquilino y El pisito. Como bien nos comunicaba J. Pérez Perucha, a pesar de que en ocasiones no se le oía, el sainete y el humor negro que utilizaron en esa época no era de extrañar, tenían que regatear como fuese a la censura franquista para tratar una época social tenía complicaciones para encontrar una vivienda digna (¡Uy! ¿De qué me suena esto?) Quizás es más patético hoy en día tener el mismo problema, al fin y al cabo en esos años no había una constitución, escudo de muchos políticos, donde dijera claramente que todos los ciudadanos tenemos derecho a una vivienda digna. ¡Ja! (humor castellano). Pero no quiero desvariar y me centraré en, quizás, la mejor película de las cuatro: El pisito. Nada que ver con las anteriores donde en plan comedia relataban un drama existencial, en la película de Ferreri hay un drama con tintes de humor negro, pero muy negro. José Luís López Vázquez borda el papel de un tipejo con pocas agallas que se deja convencer por los buitres de su alrededor, incluso su novia, para casarse con la dueña del piso, una anciana que está a punto de palmarlas, donde está de alquiler.


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Umberto D


El Neorrealismo nos llegó de la mano de Roma, ciudad abierta, Bellísima, Umberto D y Crónica de un amor. También tuvimos seminario de este género complicado de clasificar, pero que el señor José E. Monterde intentó explicarnos con unas clases de historia y cine Italiano, para mi gusto demasiado cargado y agotador. En cuanto a las películas fue como viajar en los años 50 de España al país de la bota, ya que, aunque no es el mismo cine, tienen mucho en común el sainete español con el neorrealismo italiano. Un cine social, dramático y, de nuevo, plagado de humor, siempre se ingiere mejor las situaciones. Bellísima nos traslada al empeño de una madre por intentar sacar de la miseria a su hija, y nada mejor que intentar que su retoño fuese una estrella del cine. Umberto D nos abrió el corazón de un jubilado que no le llega para vivir, pero lo que más nos llegó al alma, y hablo en plural porque había más gente que pensaba igual, fue el perro que llevaba el buen hombre. El final es estremecedor, pero por el perro claro.


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Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera


A mitad de mes, con el cansancio y sueño acumulado nos vino el ciclo de KIM ki-duk, un cine radicalmente opuesto al visto hasta entonces en la cátedra. El coreano nos lo hizo pasar “perillas” en La Isla, después siguió con una isla más grande en Primavera, verano, otoño, invierno...y primavera, cinco relatos encadenados por el crecimiento y madurez de un niño que es criado por un monje. Unos pasajes mejores que otros, pero fue la que mas me gustó del coreano. Como fue fiesta el lunes 15 sólo tuvimos tres películas en esta semana, la última fue Hierro 3, ganadora del premio del público en la pasada edición de la Seminci. La historia es peculiar, pero sigue el mismo tono del director: pocos diálogos y unas imágenes muy poéticas.


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Marilyn Monroe


Para despedir el curso nos dieron la oportunidad de disfrutar del cine de John Huston, aclamado por unos y aborrecido por otros, capaz de lo mejor y de lo peor. Sin duda nos eligieron lo mejor de su filmografía: Halcón maltés, donde sentó las bases de muchas películas del género negro. Vidas rebeldes, una historia de amor entre dos corazones, aparentemente opuestos. Según cuentan Marilyn Monroe retrasaba el rodaje constantemente por su adicción a las pastillas, sin duda un preludio de su muerte, pero no por ello dejó una firma encantadora ante la pantalla. Fat city fue la más rotunda de todas, los puñetazos del ring se convirtieron en auténticos para el espectador cuando acabó la película, bueno, y también fue la última que vimos, ya que la copia de Los muertos (Dublineses) se quemó, experiencia poco grata para los cinéfilos, pero, a la par, nos recuerda que el celuloide es un sistema que pronto se lo llevará la tecnología “númerica” (Ródena dixit).

Pero aquí no acaba el cine porque todos los días tuvimos la oportunidad de ver películas a saco gracias a la videoteca de la cátedra, yo me quedo con Tren de sombras que me impactó y Fraude del gran Orson Welles.

Cuando tenga en mi poder las fotografías de los compañeros les dedicaré un hueco, porque al fin y al cabo fueron lo mejor del curso.
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3 comentarios

antia -

Acabo de quedarme atóóó-nita... No quería que apareciese mi patraña de mensage tantas veces...

Gus -

No hace falta que lo pongas tres veces... No me dormí, pero sí quedé flipado. Sigo pensando que es una paranoia, pero sólo recomendada para verdaderos cinéfilos.

antía -

Ai,Gus,Gus, no seas mentiroso..... Todos sabemos que te quedaste dormido con la obras de Guerín. Escribes que te impactó Tren de Sombras para quedar bien conmigo?. JA,JA,JA. Además estoy esperando que cuelgues las fotos del curso. Con lo bien que salimos todos..., sería una pena no compartirlas, no?. Aquí te dejo un mensajito. ánimo con el duro madrid. Besos.
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