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Gustavo Prieto

Diario de Making Up

 

 

                   
    Foto de Felicidad González

 

Making up ha sido un proyecto que ha crecido desde que nació. Empezó siendo una pequeña historia de tres páginas allá por el año 2004 con el que gané el premio de letras que concede la Junta de Castilla y León. Un año más tarde propuse el mismo guión para realizarlo con la ayuda, de nuevo, de la comunidad castellana y el proyecto fue aceptado. Pero como decía, la historia estaba creciendo y durante mi curso de guión en Madrid trabajé para mejorar la trama y así llegó a convertirse en lo que es, un cortometraje de diez páginas.

A pesar de contar con un ayuda que en principio estaba programada para una empresa más pequeña, creí más oportuno, por el bien del proyecto, llevar a cabo la última versión del guión, ya que me daba la oportunidad de expandir aquella anécdota en una buena historia.

Al poco tiempo de recibir la carta que me comunicaba que iba a ser subvencionado por el proyecto, me puse manos a la obra para buscar a los actores y al equipo técnico. Todavía los vestigios de mi último cortometraje pululaban por mí alrededor. Es difícil ponerse de nuevo en busca de un grupo que esté a la altura y que saque adelante lo que uno sueña en su escritorio, y más cuando no se conoce a nadie en la capital. Pero la labor de mis amigos, que me ayudaron en la producción, hizo que poco a poco esto avanzara con buen rumbo, e insisto en esto último, ya que cada proyecto es como embarcarse en un viaje que no sabes por donde te llevará, si encallará y quedará varado en una isla perdida, o llega a buen puerto con grandes masas de gente expectante por ver qué llega a bordo.

En poco tiempo tuve la suerte de encontrar al protagonista, Aníbal, un joven actor, que recientemente cumplió los diez años, que ya lleva en su haber más de treinta cortometrajes. Más tarde se unieron Mario Castellano y los hermanos Diego y Silvia. Un plantel de niños que me harían recordar más de una vez la mítica frase del maestro Hichtcock: “No trabajar con niños ni animales”. Pues si esto no era poco, tuve la ocasión de conocer a Silvia Micó, una actriz invidente, que me hizo replantearme la historia para aportar más interés al drama y cambié algunos aspectos del guión para incluirla en el equipo artístico. Así pues, me encontraba ante mí con una hazaña única en mi joven carrera. El proyecto empezaba a coger forma junto al equipo técnico y así es como las fechas 21, 22 y 28 se marcaron en nuestro calendario como punto de partida.

Como en todo buen proceso de aprendizaje las trabas forman parte del duro camino a seguir. Quedamos pronto para empezar cuanto antes, a las ocho de la mañana, pero el primer plano costó comenzarlo, y hasta las once no pudimos realizarlo. Entre otras cosas porque nos encontramos con que un foco de los que habíamos alquilado estaba fundido, por lo que nos tuvimos que apañar con el resto, pero los problemas no se quedaron ahí, ya que más tarde otro foco también se fundió. En ese momento sí que nos teníamos que poner las pilas. Era el primer día y estábamos con menos focos de lo previsto. Aníbal, a pesar de su experiencia, es un niño, y se cansaba de tanta espera, así que decidió ponérnoslo difícil. A pesar de todo, cogimos carrerilla y por no perder la luz solar estuvimos trabajando incluso en la hora de la comida. Por fin terminamos, más pronto de lo previsto. Desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde, un primer día duro, pero contento con el resultado.

El domingo fue todo más rodado. Paco, nuestro Steadycam, trajo material suyo y el equipo estaba más compuesto, ya nos conocíamos y los primeros planos surgieron pronto. Los actores estaban a la altura, aportando ideas y sacando lo mejor de ellos. Impresionante. El actor Manuel García, que hacía de Padre, tenía poco texto, pero su actuación fue formidable. Estábamos tan a gusto en la recreación de los planos que estuvimos más de una hora en realizar uno de ellos. Exactamente la escena donde el Padre llega por la noche con una chica y se asoman a la habitación del hijo de él, Jorge. Afinando y trabajando con agrado. Poco a poco veíamos como el plan de rodaje se terminaba y marcábamos planos grabados. Por suerte, tuvimos a un Aníbal espléndido y se hizo con el personaje dándonos grandes planos. Y sin darnos cuenta el segundo día se había acabado. Tan sólo nos quedaba poner velitas para que el sábado siguiente no nos lloviera en los exteriores.

Foto de Felicidad González

He de decir que jamás había mirado tanto las previsiones del tiempo como en esta semana. Los chubascos inundaban el mapa y cada mañana necesitábamos el paraguas para no empaparnos, pero cada vez que avanzaba la semana nos auguraban buen tiempo a partir del jueves. Precisamente ése día llovió a manantiales. Pero acertaron. He de decir que no tenía todas conmigo, pero por suerte los meteorólogos lo clavaron. Parecía un milagro, pero el sábado nos hizo un solazo de verano. Sorprendente.

Para seguir con la tónica del cortometraje, estuvimos sin trípode en exteriores por una confusión con los del alquiler (dichosa la hora en que les elegí). Así que nos dispusimos a grabar los planos más difíciles con los cinco niños en escena. Creo recordar estrés y puntos negros en mi visión. Las tomas se repitieron más veces de las previstas, los niños solo pensaban en jugar y comer patatas del catering… y yo quería desaparecer. Con mucha paciencia y destreza sacamos adelante los planos más complicados y por fin me quedé tan solo con los dos protagonistas en mis manos. Descansamos para comer y echamos el resto en los últimos planos del cortometraje. Y llegaron. El equipo estaba cansado después de un largo día y por fin les pude decir que habíamos terminado. Tan solo me queda no defraudarles y estar a su misma altura en el montaje final.

 

2 comentarios

Gus -

Lo siento, fue un descuido. Mil perdones.

Felicidad -

Por casualidad he llegado hasta tu blog... y he visto que has usado las fotos que hice como foto fija para ilustrarlo. Me gustaría, por favor, que hicieras una referencia a que las fotos las hice yo en el blog, donde has colgado las fotos. Hay que promocionarse, un saludo!!